
Es la foto de un gato adentro de un pisapapeles, en memoria de Nigga, un felino salvaje, al que quisimos domesticar, pero escapó de su casa en busca de la libertad. Siempre lo vamos a extrañar. El gato de la foto nunca va a poder escaparse de ahí, porque no quiere, él no es salvaje, es plástico.