





Es invierno y hace frío en nuestro bunker.
La salamandra nos llena d olor a humo, pero estamos al lado del wacho, y si hacemos yoga puede que quedemos viajados por unos segundos más d la cuenta, porque el ruido del río nos duerme, sumado al d los buhos blancos (es genial cuando los vemos), los sapos (que se recuerdan a sí mismos todo el tiempo), también creemos que hay un delfín que vino en la crecida y todavía no podemos saber d que se trata el "animal" que corre por los árboles, sacude ramas y tiene un único ojo naranja brillante.
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